La Fórmula de Resiliencia en Emprendimiento
Diana Franco, WE NYC Mentor
Diana Franco - Grenout

Resiliencia = perseverar + reinventarse
Resiliencia es la capacidad de sobreponerse a períodos de dolor y dificultades. De todas las capacidades, la única que un(a) emprendedor(a) no puede reemplazar, ni complementar, ni siquiera pagar a otro para que le ayude es la resiliencia, la cual es indispensable para su supervivencia y tiene que venir de la parte central de su ser.

Emprender es, por definición, una actividad compleja, que infunde temor y requiere un gran esfuerzo, porque obliga a salir de la zona de confort; es romper el caparazón que lo protege a uno, es dejar atrás lo conocido para enfrentar lo desconocido, es desafiar los miedos más profundos, y resistir a las teorías y/o acciones de los opositores, enfrentándose a ellas con valentía y serenidad, es abandonar lo construido y crear nuevos barcos para atreverse a vagar por mares y territorios inciertos.

Durante este año, a través de WENYC (Women Entrepreneurs of NYC), una iniciativa de la ciudad de New York para empoderar a mujeres emprendedoras, en la cual fui elegida como mentora y role model (ejemplo a seguir), y también a través de mi Fundación CoreWoman.org, he tenido la oportunidad de conectarme con cientos de mujeres emprendedoras de todo tipo: aquellas que son emprendedoras por elección, quienes han dejado el mundo corporativo para perseguir sus sueños, y las emprendedoras por obligación, para las cuales su única posibilidad es fortalecer su negocio, porque es el único medio de subsistencia que tienen.
Esto me ha permitido ver el emprendimiento femenino en muchas formas, razas, dimensiones, edades, colores y sabores.

Y ¿qué veo cuando veo una mujer emprendedora?

Veo el rostro de los sueños, la selva de las ideas, el afán de la pasión, y la ansiedad de quien anhela robar unos minutos de su rutina diaria para crear algo nuevo y mejor, que lleve al progreso personal, familiar y social.
Veo la mirada de la valentía y puedo tocar en sus entrañas el latido vivo y abierto de la resiliencia.

Estos cientos de mujeres me han permitido descubrir la fórmula mágica de la resiliencia para el emprendimiento: Resiliencia = perseverar + reinventarse.

Perseverar
Después de todo, no es en absoluto fácil realizar las ansias de querer ser emprendedor.
Al principio, probablemente se tendrán menos ingresos que en el trabajo de oficina. Pasaras solo(a) una gran cantidad de tiempo. La vida, en algunos momentos, no tendrá estructura clara, y el balance de trabajo y familia, será un lujo que ningún(a) emprendedor(a) naciente se puede permitir, mientras estabiliza su negocio.

Hay días y horas en que se siente el peso del cansancio y el tiempo no es suficiente para todo lo que se quiere y se debe hacer. Sin embargo, ¿quién dijo que hacer cosas extraordinarias implicaba tomar medidas ordinarias?

Son aquellos que logran perseverar, quienes caminan a pesar del cansancio, quienes tienen un toque de sueños e inocencia, quienes no “se las saben todas” pero lo intentan y averiguan, con el fin de -al final- encontrar nuevos caminos, nuevas soluciones, crear nuevos productos; y forman nuevas empresas, con nuevos conceptos que cambian por siempre la existencia humana, la manera en que se hacen las cosas, el modo de comunicarnos, de comprar, y de desenvolvernos en nuestro día a día.

Son los(las) que perseveran los(las) que transforman, quienes dejan el valioso legado de un mundo un poco mejor. Es lo que, muy en el fondo, todo ser humano bueno anhela ¿no cierto?

Reinventarse
Y ¿quién dijo que todo saldrá bien?
¿Quién sabía esta mañana -al levantarse- todas las cosas que le esperaban en este día?
¿Cuántas veces las cosas salen exactamente como se planean?
¿No hace parte de la vida humana estar preparado para lo que no está en las manos de uno?

Vale la pena tener un Plan B y C… y hasta Z, porque ésa es la única alternativa de pilotar el juego del destino en los aspectos sobre los que no tenemos control.

En los negocios no es diferente, pues en realidad no importa cuánto conozcas tu producto, ni cuántas maestrías  se tienen colgados en la pared, y a veces ni los años de experiencia, si no puedes usar eso para reinventarte.

Nuestras empresas cambian más rápidamente de lo que nos damos cuenta, nuestra sociedad se transforma a pasos agigantados, lo que hoy funciona el otro mes será obsoleto.

Pregúntate, ¿cuál es el próximo paso de tu producto, cómo puede ser tu negocio un poquito mejor, qué le gustaría a tus usuarios, qué soluciones traes a la mesa?

Despréndete de lo que tú crees que es maravilloso” acerca de tu negocio y vuelve a crearlo una y otra vez; fallar –a veces- es sólo un paso más para reencontrarse consigo mismo, con la novedad, la iniciativa…

Y reinventarse es la solución a la adversidad. La adversidad no está en tu control, perseverar y reinventarse, sí.

Me gustaría pensar que esta fórmula es tan sencilla en la práctica como en la teoría, seguramente esta mezcla fantástica de perseverancia y creatividad permanentes puede resolver muchos de los problemas humanos -personales, familiares, laborales, colectivos-, aunque cada reto, en cada negocio, tiene complejidades inimaginables para quienes no están ahí.

No obstante, en mis 15 años de esfuerzo como emprendedora, he comprendido que entender es el primer paso para transformar. Es mi esperanza que, entender la fórmula mágica de la resiliencia, sea el primer impulso para que el apasionado latido interno en cada emprendedor(a) sea más fuerte y lo(a) lleve más lejos cada día.